sábado, 18 de octubre de 2014

Nestle compensa su ecocidio con helado de vainilla

Nestle compensa su ecocidio con helado de vainilla

Por: Bastián Baena


Nestle, el consorcio alimenticio más poderoso, lidera desde hace unos años el mercado del agua, seguido por Pepsi y Coca Cola. Estas empresas son dueñas de yacimientos y fuentes en todo el mundo.
Cerca de Pretoria, Nestle estableció una fábrica que bombea los pozos subterráneos de una región donde apenas hay agua. Los jornaleros, que viven a pocos metros de la planta -y que no cuentan con agua de red-, trabajan turnos de doce horas con quince minutos de descanso, y tienen derecho a consumir dos botellas de agua de 500 mililitros. La mayoría de ellos conserva una de las botellas para compartirla con sus familias. Sin embargo la publicidad de Nestle recomienda beber dos litros para mantenerse saludable.
En los barrios aledaños a la fábrica las personas hacen fila para llenar recipientes del chorro de un grifo público. Algunos tienen que viajar kilómetros. Vendedores en bicicleta, que ganan menos de un euro al día, ofrecen botellas de agua Nestle por valor de un euro.
La cotización del agua embotellada supera a la del petróleo. El oro azul aumenta sus precios y aún así crece la demanda. Para obtener estas licencias de explotación acuífera, estas empresas han contado con la alianza política del Banco Mundial, han falsificado documentos que prohibían la explotación por riesgos ambientales, han ignorado las demandas que los inculpan de embotellar el agua directamente del grifo, han tenido que pagar por sentencias que los declaran culpables de espionaje y están acusados de conspirar en asesinatos de sindicalistas en varios países. A pesar de esto, Nestle sigue reclamando la privatización del suministro de agua.
Hacen lo que quieren, y lo quieren todo. Esta industria millonaria permite un lujo a sus jornaleros. Estos pueden acercarse a las máquinas de helado cuantas veces quieran. El helado de vainilla es gratis.
Nestle makes up for its ecocide with vanilla ice cream
Nestle, the most powerful food company, has led the water market for some years, followed closely by Pepsi and Coca Cola. These companies own water sources around the world.
Near Pretoria (South Africa), Nestle installed a factory with underground pumping wells in a region where there is water scarcity. The factory laborers, who live only a few meters from the industry -and do not have drinking water in their homes-, work twelve-hour shifts with only one fifteen minute break, and are entitled to consume only two bottles of 500 milliliters of water per day in the factory. Most of them save one bottle to share with their families. However, Nestle’s advertisements recommend drinking two liters per day for staying healthy.
In the neighborhoods that surround the factory, people line up to fill containers from a public tap. Some have to travel miles to do this. Street vendors, who earn less than one euro a day, offer Nestle’s water bottles for one euro.
The price of bottled water exceeds that of oil. Blue Gold raises its prices and, despite that, the demand keeps growing. To obtain licenses for aquifer exploitation, water companies have had to negotiate political alliances with the World Bank, they have falsified documents that prohibited the exploitation due to environmental risks, they have ignored the demands that incriminate them for bottling tap water, they have had to pay compensations for being found guilty of espionage and they have also been accused of plotting assassinations of trade unionists in several countries. Despite this, Nestle continues to demand the privatization of Water Supply.
They do what they want, and they want it all. This billion dollar industry allows one act of luxury to its laborers. They can approach the ice cream machines as often as they want: vanilla ice cream is free of charge.
Fuente: Documental “¿De quién es el agua?”, de Christian Jentzsch / actualidad.rt.com / armakdeodelot.blogspot.com.ar

Fotografía: gastronomiaycia.comFotografía: gastronomiaycia.com
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

domingo, 5 de octubre de 2014

Crisis climatica derivada de la deforestacion del Amazonas

http://www.noticiasrcn.com/nacional-pais/crisis-climatica-se-origina-deforestacion-amazonia

Expertos analizan las causas de los abruptos cambios del clima que ocasionan sequías o inundaciones.

El calentamiento global no debe ser un tema que se debate cada vez que haya una sequía como la que padece actualmente La Guajira, Magdalena o el Casanare. Según estudios realizados por expertos en medio ambiente, se debe prestar constante atención a la deforestación de la Amazonia, pues de allí se derivan las traumáticas consecuencias de impacto del clima. 

Antonio Nobre, experto en la Amazonía e investigador de temas espaciales de Brasil, argumenta que la crisis del clima en el continente suramericano se origina en la deforestación de la Amazonía.
“La Amazonia regula por más del 90% el ciclo hidrológico de América del Sur, inclusive en las áreas andinas. Los nevados tienen su nieve por la humedad que viene del Amazonas”, explica Nobre.

El estudio del experto brasilero se basa en que durante millones de años, la Amazonía ha desarrollado la capacidad reguladora del clima gracias al agua que le llega desde el Atlántico y que los árboles y la biodiversidad de la Amazonía convierten en chorros de humedad hacia la atmósfera.

“Lo que hemos aprendido estudiando el bosque tropical es que esa capacidad está conectada con la biodiversidad, es decir, con toda la riqueza de árboles, de insectos, de  microorganismos. En fin, de todo lo que está en el bosque tropical”, agrega el experto.

El estudio de Nobre muestra a través de imágenes satelitales y proyecciones, cómo era la Amazonía antes de la conquista, cómo está ahora y cómo podría terminar. Concluye además que la deforestación, unida al calentamiento global que sufre el planeta entero, hace que cada evento climático sea más fuerte y más desastroso. 

“El clima no se puede engañar, el clima es como un juez que sabe contar árboles, no se olvida y no perdona. Entonces, todo lo que hemos hecho con el bosque está todo ahí, visible para la atmósfera”, asevera Nobre. 

“Cuando estás ahí manejando y tiene un hueco muy grande la carretera, el amortiguador lo absorbe, parte de la llanta hace ese papel. Si tú no tienes amortiguador sientes todo el impacto del hueco”, compara Nobre con el clima.

La cuestión, evidente para los investigadores que hicieron presencia en el Encuentro Panamazónico con miras a la próxima convención del cambio climático, es que la población y los gobiernos de los países andinos sólo miran los páramos y el océano y le dan la espalda a la Amazonía.
“Lo que veo es que muchos colombianos ven la selva como algo muy lejano y así son los brasileños también. Los colombianos tienen que interesarse más en el bosque”, agrega. 
El experto concluye que el bosque de la Amazonía es un milagro de vida que se puede recuperar porque el futuro del continente depende de eso.

Los retos para Colombia

Colombia no es el país que más ha deforestado a la Amazonía, pero al contrario de Brasil que ha disminuido la tala y quema de bosques en un 90%, en nuestro país ha crecido la desaparición de los bosques.

“Yo diría Bolivia, Perú, Colombia, Ecuador. En este orden, porque en estos países hay un movimiento de descendencia económica y demográfica desde los Andes hacia la llanura. Ese proceso implica en carreteras, explotación minera, petróleo, agricultura, ganadería”, afirma Nobre. 
El mayor peligro está en los proyectos agroeconómicos y la influencia que se genere alrededor.
“El proceso de pacificación que está ocurriendo en Colombia, sumado a las locomotoras y discusión sobre la tierra podría generar en el futuro un nuevo escenario para que avancen proyectos agroindustriales”, dice por su parte Juan Luis Dammert, investigador de la Universidad de Clark. 
El mayor peligro en Colombia está quizá en los proyectos agroeconómicos que podría existir sin un plan de contingencia para evitar la deforestación. 

“Se pueden hacer acuerdos con las poblaciones locales o crear áreas protegidas de una carretera para evitar que exista la expansión de una carretera alrededor de esa explotación. Pero yo creo que la responsabilidad no es sólo del Gobierno, es compartida entre gobierno y empresas de hidrocarburos, hidroeléctricas, etc”,  destaca el experto brasilero Nobre.

Los expertos concluyen que la salvación de la Amazonía está en tener una mirada integrada de lo que pasa en toda la zona

“Consideramos que la influencia de la Amazonía está solamente en la cuenca y no es así, sino que la Amazonía está por encima de los Andes. De nada le sirve a Colombia la preparación si no es compartida con los vecinos”, concluyen los expertos. 

NoticiasRCN.com